El gobernador Rogelio Frigerio defendió hoy la centralización parcial del sistema alimentario escolar, que busca garantizar la igualdad de calidad nutricional y mayor transparencia en la trazabilidad de los recursos. El nuevo esquema propone centralizar desayunos y meriendas para establecer estándares comunes, mientras los almuerzos continuarán bajo administración de cada escuela para apoyar a proveedores locales. Los productos con etiquetado frontal no podrán formar parte de la prestación.
24 de agosto de 2026
Mediante un artículo en primera persona difundido este lunes, el mandatario defendió el nuevo esquema de provisión de alimentos escolares y explicó que la decisión de centralizar los desayunos y las meriendas forma parte de una reforma integral del sistema. Según planteó, el objetivo es que la Provincia pueda conocer qué recibe cada alumno, cuánto se paga por cada producto y bajo qué criterios nutricionales se realiza la prestación.
La definición se conoció luego de la reciente decisión de la Justicia, que el Ejecutivo provincial aseguró que respetará y cumplirá. El juez Juan Francisco Malvasio falló sobre el amparo colectivo, interpuesto por gremios y asociaciones civiles, al excluir los productos con sellos de advertencia de la Ley de Etiquetado Frontal de los desayunos y meriendas escolares, a la vez que validó la facultad del Poder Ejecutivo provincial para mantener el nuevo sistema centralizado de compras. Por lo tanto, la gestión del gobernador Frigerio continuará con la reforma estructural tras asegurar el reemplazo de los alimentos cuestionados.
Frigerio sostuvo que el fallo judicial no impide avanzar con un esquema centralizado y reconoció que los productos alcanzados por el etiquetado frontal no pueden integrar la prestación. En ese sentido, marcó una diferencia entre revisar productos puntuales y modificar el sistema completo. “No estamos acá para defender una galletita, una marca o una empresa. Estamos para defender a nuestros chicos y una política pública que creemos que puede mejorar sustancialmente la alimentación escolar en Entre Ríos”, afirmó.
A través del texto, en primera persona, el gobernador aseguró que el nuevo modelo será mixto: los desayunos y las meriendas tendrán una organización provincial centralizada, mientras que los almuerzos seguirán bajo administración de las escuelas. Para el Gobierno, esta división permitirá combinar controles y estándares comunes con compras locales de alimentos frescos. La fruta que forma parte de los almuerzos continuará sin cambios.
Además, la Provincia sostiene que la centralización permitirá establecer una política nutricional común y que la combinación de alimentos deberá aportar aproximadamente el 50% de los requerimientos diarios de micronutrientes de los alumnos en edad escolar.
Uno de los principales argumentos del gobernador es la necesidad de mejorar la trazabilidad de los fondos públicos. Frigerio cuestionó que el esquema anterior permitía conocer cuánto dinero transfería el Estado, pero dificultaba determinar qué consumía cada alumno, qué producto se compraba con cada peso y si existía un estándar nutricional común. El nuevo sistema, surgido de una licitación pública, prevé además 60 puestos de trabajo directos, logística a cargo de empresas entrerrianas y la compra de productos como leche y harina a firmas de la provincia. “El código postal de un alumno no puede determinar la calidad de la alimentación que recibe”, sostuvo.
El Gobierno provincial ratificó así que mantendrá la transformación, aunque incorporará las observaciones que surjan del control judicial. La discusión sobre el sistema de alimentación escolar continuará centrada en cómo se implementará la nueva modalidad, qué productos integrarán desayunos y meriendas y qué controles se aplicarán para garantizar el cumplimiento de los estándares nutricionales y las condiciones establecidas.
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