El bloque aprobó por unanimidad la Declaración de Nueva Delhi en su cumbre anual en India. Expresó “profunda preocupación” por la escalada entre EEUU e Irán, condenó las sanciones unilaterales y llamó a un “enfoque multilateral” para resolver conflictos. China e India reafirmaron su compromiso de mirar la relación “desde una perspectiva estratégica y a largo plazo”.
12 de septiembre de 2026
Los líderes de los once países que integran el bloque BRICS aprobaron este sábado por unanimidad la Declaración de Nueva Delhi, un documento de 140 puntos que reclama “máxima contención” ante la escalada de tensiones en Medio Oriente y fija una hoja de ruta para profundizar la cooperación entre sus miembros en un contexto de guerras abiertas, sanciones económicas y fragmentación del orden multilateral.
El texto, consensuado en el primer día de la 18ª cumbre anual del grupo, expresa “profunda preocupación por la continua escalada de tensiones en Oriente Medio” y hace un llamamiento a “ejercer la máxima contención y evitar acciones que puedan agravar aún más la situación”, en clara referencia a los ataques recíprocos entre Estados Unidos e Irán que se reanudaron tras una tregua mantenida durante gran parte de agosto.
“Expresamos nuestra profunda preocupación ante la continua escalada de tensiones en Oriente Medio y, de conformidad con nuestras respectivas posturas nacionales, instamos [a las partes] a mantener la máxima contención y a evitar acciones que puedan agravar la situación”, señala literalmente la declaración, que también pide “la protección de las poblaciones y de las infraestructuras civiles”, citando específicamente las instalaciones nucleares.
El logro del consenso no es menor. El bloque incluye tanto a Irán como a Emiratos Árabes Unidos, aliado estratégico de Washington, lo que hacía especialmente difícil para la anfitriona, India, alcanzar una postura común.
Un bloque ampliado y diverso
Los BRICS no son una organización formal como la ONU o la OTAN, sino un foro de coordinación política y económica entre economías emergentes que buscan: mayor peso en instituciones internacionales como el FMI, el Banco Mundial y la OMC; alternativas al orden económico liderado por Occidente; cooperación en comercio, inversión, tecnología y desarrollo; y un sistema financiero multipolar (de ahí la creación del Nuevo Banco de Desarrollo, conocido como "Banco de los BRICS"). El bloque representa aproximadamente el 45% de la población mundial y alrededor del 30% del PBI global.
Los BRICS están formados actualmente por once miembros: Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. La ampliación del grupo —que incorporó a Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita en 2024, y a Indonesia en 2025— refleja la ambición del bloque de presentarse como una alternativa al orden liderado por Occidente. Argentina fue invitada para ser pais miembro en 2023 pero el presidente Milei declinó la misma. En esta ocasión además, hubo 17 delegaciones invitadas (países no miembros), entre ellas Uruguay, que estuvo representado por su canciller Omar Lubetkin.
Sanciones unilaterales y comercio global
Además del foco en Medio Oriente, la Declaración de Nueva Delhi condena las “medidas arancelarias y no arancelarias unilaterales” que distorsionan el comercio, en referencia velada pero bastante explícita a las sanciones de EEUU contra Irán y contra Rusia por la guerra en Ucrania.
Rechazaron “las medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional”, incluyendo sanciones económicas y secundarias que, según el documento, tienen “implicaciones negativas de gran alcance para los derechos humanos, incluidos los derechos al desarrollo, la salud y la seguridad alimentaria, de la población general de los Estados objetivo”.
El bloque también se manifestó a favor de “fortalecer un sistema comercial multilateral abierto, justo y predecible centrado en la OMC” y pidió reformas al FMI y al Banco Mundial para dar mayor representación a las economías emergentes.
Xi y Modi: “Las diferencias no deben convertirse en disputas”
En paralelo a la cumbre, el presidente chino, Xi Jinping, mantuvo una reunión bilateral con el primer ministro indio, Narendra Modi, donde afirmó que China ve la relación con India “desde una perspectiva estratégica y a largo plazo” y llamó a los BRICS a asumir un rol de pacificación en Medio Oriente. El encuentro duró casi 50 minutos y marcó la primera visita del mandatario chino a India en siete años.
Por su parte, Modi subrayó que “las diferencias entre los dos países no deben convertirse en disputas” y que ambos deben trabajar por una “solución justa, razonable y mutuamente aceptable” a los problemas fronterizos, en referencia al estancamiento en la región de Ladakh que mantiene tensas las relaciones desde 2020. Los dos líderes también acordaron expandir el comercio y la inversión bilaterales.
Una cumbre en tiempos de guerra
La 18ª cumbre de los BRICS se desarrolla en un contexto de múltiples conflictos: la guerra entre Rusia y Ucrania, la escalada entre EEUU e Irán en Medio Oriente, y las tensiones comerciales y tecnológicas entre Washington y Pekín.
Pese a las diferencias internas, el bloque logró aprobar por unanimidad un documento que, sin nombrar directamente a ningún país, critica las sanciones unilaterales de Occidente, respalda la entrada de Irán en la OMC y dedica cinco párrafos a la situación en Gaza, donde reclama el fin de los ataques israelíes y la apertura de corredores humanitarios.
La declaración también llama a “fomentar los esfuerzos, mediante el diálogo y la diplomacia, para alcanzar un acuerdo que conduzca a una paz duradera, a la seguridad y a la estabilidad en la región”, en una clara oferta de los BRICS como mediadores en el conflicto de Medio Oriente.
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