Sector productivo

La libreta sanitaria digital para caballos será obligatoria desde 2028 y cambiará el control de los equinos

La libreta sanitaria digital para caballos será obligatoria desde 2028 y cambiará el control de los equinos

La nueva normativa nacional establece que, desde el 1° de enero de 2028, solo tendrán validez la Libreta Sanitaria Equina Digital o el Pasaporte Equino Digitalizado. Además, a partir de marzo de 2027 será obligatorio el uso de microchips para identificar a los animales que se trasladen. El sistema busca mejorar la trazabilidad, los controles sanitarios y la fiscalización de los movimientos de caballos en el país.

La resolución 831/2026 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), publicada en el Boletín Oficial, marca el inicio de una nueva etapa para el sector equino. Las tradicionales libretas de papel podrán utilizarse hasta el 31 de diciembre de 2027. Desde entonces, cada caballo deberá contar con documentación digital asociada a un número único de identificación, que también estará registrado en su microchip.

La implementación permitirá que los controles en rutas y establecimientos se realicen mediante lectores de chips, con acceso a la identificación del animal, su tenedor y su historial sanitario. En la libreta digital se incorporarán datos sobre vacunación contra la aftosa, encefalomielitis y anemia infecciosa equina. El pasaporte tendrá el mismo número identificatorio. 

Uno de los impulsores de esta transformación es Lucas Iraola, emprendedor vinculado al sector tecnológico y al mundo equino quien, junto a su padre Gonzalo, desarrolló una aplicación para emitir libretas digitales. La propuesta surgió ante las limitaciones del sistema de identificación basado en dibujos de los caballos en documentos de papel.

«La forma de identificar a los caballos era mediante un dibujo del Senasa, en una libreta que comparaba el dibujo con el caballo. Insólito, arcaico», explicó Iraola. El proyecto incorporó herramientas de biometría e inteligencia artificial para reconocer a los animales mediante sus rasgos faciales. La iniciativa también recibió el respaldo de referentes de distintas asociaciones equinas.

De todas maneras, Senasa aclaró que no recomendará aplicaciones comerciales: cualquier desarrollador podrá solicitar la homologación de su sistema y las herramientas autorizadas funcionarán como medios de carga y consulta.

La trazabilidad cobra especial relevancia por el circuito de exportación de carne equina. En Argentina funcionan tres frigoríficos que destinan su producción al mercado externo, principalmente a países de la Unión Europea. Durante el último año se faenaron alrededor de 80.000 caballos.

La falta de controles sobre el origen y la permanencia de los animales generó cuestionamientos internacionales: una auditoría europea de noviembre de 2023 advirtió sobre problemas de identificación, declaraciones juradas poco confiables e incumplimientos de las normas de bienestar animal. En 2022, Senasa ya había establecido la identificación mediante chips, pero su implementación recibió críticas por la falta de información asociada a esos dispositivos.

La nueva etapa apunta a integrar identificación, documentación y antecedentes sanitarios en un mismo sistema. Para Iraola, el desafío también pasa por ampliar su alcance: «La idea es apuntar a que reconocer animales por biometría sea ley y así pueda acreditar sanidad y propiedad». La digitalización comenzará a modificar los controles desde 2027 y tendrá plena vigencia documental en 2028, con impacto tanto en los caballos deportivos y de cría como en los destinados a otros circuitos productivos.