En la misma semana en que la ciudad de Buenos Aires se prepara para la 35° Marcha del Orgullo, un grupo de varones que participaba de una bicicleteada nocturna atacó a trabajadoras sexuales travestis y trans en los Bosques de Palermo, el domingo en la madrugada. El hecho se difundió y viralizó a partir de los videos que los agresores subieron a las redes sociales, desatando el repudio de gran parte de la sociedad.
4 de noviembre de 2026
La Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal porteño inició una investigación por el episodio, mientras que el Jefe de Gobierno Jorge Macri repudió la agresión en sus redes sociales expresando que “los ataques ocurridos en Palermo son de suma gravedad y no vamos a permitir que estos delitos queden impunes”. La posible imputación podrá incluir el agravante por odio de género.
Según los primeros testimonios, los adolescentes que protagonizaron la agresión se encontraban allí en un encuentro del ciclismo stunt, en los que se realizan trucos y acrobacias. “Nosotros teníamos un recorrido establecido, pero un grupo se apartó y fue hacia las chicas trans” dijeron alguno de los participantes que no formaron parte de la agresión.
Para la comunidad LGTBQ, el hecho se trata de un delito de odio. Pedro Paradiso Sottile, histórico referente, presidente de la Fundación Igualdad, aseveró en sus redes sociales: “Desde la Fundación Igualdad, repudiamos la agresión que sufrieron personas travestis trans en Palermo. Un grupo de jóvenes las persiguió y las golpeó en plena calle, lo filmó y después lo subió a las redes. Esto no es una broma ni chiste o un exceso de una noche. Es violencia y delito de odio por identidad de género. Que se hayan filmado y se rían de lo que hacían muestra la impunidad con la que se sienten habilitados a actuar. Los discursos de odio avanzan, y muchas veces se promueven desde lugares de poder o autoridades del gobierno”.
Las marchas que se vienen: por qué más que nunca es necesario participar
Este sábado 7 de noviembre se realizará en Buenos Aires la 35° Marcha del Orgullo LGBTIQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, travestis, trans, intersex, queer y más), bajo la consigna “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia”. La feria y las actividades culturales comenzarán a las 10:00 h, mientras que la movilización principal está convocada para las 16:00 h.
El espectáculo musical principal estará encabezado por María Becerra. La grilla también incluye a La Joaqui, K4OS, Martín Cirio, Tita Print (con un homenaje a Gilda a 30 años de su fallecimiento), Six Sex, Roze, Alan Fabulous, Fabián Jara, Aimel y Juana Ruda, entre otros.
En Paraná la cita de la 11ª Marcha del Orgullo Disidente es el sábado 14 de noviembre. Bajo la bandera de "Memoria colectiva, orgullo antifascista y organización disidente", el cronograma oficial de la jornada prevé la concentración en Plaza Mansilla a las 17 hs, a las 18 el comienzo de la marcha y a las 19 está previsto el Festival en el Parque Urquiza, donde estará montado el escenario.
Lo ocurrido en Buenos Aires lamentablemente no es un hecho aislado: hay personas trans para quienes ir a trabajar o caminar por alguna ciudad de Argentina significa exponerse a una agresión dirigida contra su identidad. Cabe preguntarse, qué pasa en una sociedad en la que hay personas que viven con miedo por ser quienes son, y en la que otras encuentran en la humillación, el maltrato y la violencia hacia los demás una manera de ganarse reconocimiento.
El grupo de jóvenes que atacó a estas mujeres trans se filmó mientras lo hacía y compartió las imágenes como quien muestra una hazaña, seguro de que del otro lado alguien iba a celebrarlo, y encontró quien lo hiciera, porque el video circuló entre risas y gestos de complicidad.
Esa violencia se replica en el gesto de compartir. Cada vez que alguien reenvía esas imágenes con una burla, les entrega a los agresores el reconocimiento que fueron a buscar cuando decidieron filmarse, y la agresión que empezó en la calle vuelve a ocurrir en cada pantalla donde se la festeja.
El acceso al trabajo, una discriminación fuerte
Las mujeres agredidas estaban trabajando cuando las atacaron. Muchas personas trans recurren a esos trabajos porque son la forma más accesible de ganarse la vida, y los ejercen desprotegidas, expuestas a cualquiera que decida agredirlas. La mayoría queda fuera del mundo laboral aunque quiere y busca un empleo, porque una parte de la sociedad todavía les niega ese espacio.
Cuando hablamos de sociedad hablamos de una parte de ella, la que todavía no consigue incluir a todas sus partes. El colectivo trans es acompañado, validado, comprendido y aceptado por gran parte de la sociedad, que acepta a las personas como son, más allá de su color de piel, su origen, su orientación sexual, su identidad de género o su estilo de vida.
Con las dos marchas tan cerca, este ataque responde una pregunta que todavía se escucha, sobre el sentido de salir a la calle. Hace falta marchar porque hay personas que, para llegar a su trabajo o recorrer su propia ciudad, quedan expuestas a una violencia que las elige por su identidad.
Los derechos que se conquistaron necesitan cumplirse en la vida de todos los días, en la vereda y en el colectivo, para que cada persona pueda moverse por el espacio público con la misma libertad que el resto.
Los días que faltan hasta el 7 y el 14 son también un tiempo para tomar conciencia de lo que pasó y de lo que hace cada uno cuando un video como este llega a su teléfono. Marchar es también encontrarnos y acompañarnos, para que quienes fueron agredidas sepan que lo que les pasó conmovió a gran parte de la sociedad y que esa parte sale a la calle a exigir una respuesta.
Acompañar la marcha, este sábado en Buenos Aires o el 14 en Paraná, es estar al lado de quienes siguen exponiéndose para ejercer una libertad que tendría que estar garantizada para todas las personas, la de poder vivir siendo quienes somos sin tener miedo de existir.
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