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Tensión en Ceuta durante el traslado de migrantes a un campamento en el puerto

Tensión en Ceuta durante el traslado de migrantes a un campamento en el puerto
Caos e incidentes esta mañana en Ceuta

El operativo comenzó con corridas, aglomeraciones y cargas policiales en las primeras horas del viernes. Las instalaciones tienen capacidad para 1.700 personas, pero miles quedaron fuera.

La ciudad española de Ceuta vivió este viernes una jornada de tensión durante el traslado de cientos de migrantes que permanecían en las playas de Benítez y El Trampolín hacia un campamento temporal instalado en el puerto.

El operativo comenzó cerca de las 7 y estuvo a cargo de la Policía Nacional, la Guardia Civil y efectivos militares. La movilización se realizó después de que la Audiencia Nacional habilitara el uso temporal de una parte del puerto para instalar carpas de acogida.

Las primeras horas estuvieron marcadas por corridas y aglomeraciones. Muchos migrantes intentaron avanzar rápidamente para asegurarse una de las plazas disponibles, lo que obligó a la Policía a organizar grupos y establecer un fuerte cordón de seguridad. Según medios españoles, los agentes efectuaron disparos al aire y utilizaron porras para controlar los amontonamientos.

El traslado se realizó a pie a lo largo de aproximadamente dos kilómetros. La mayoría de las personas eran hombres adultos que llevaban consigo sus pertenencias y habían pasado la noche en la playa a la espera del operativo.

El campamento quedó completo

Las instalaciones levantadas en el muelle de Poniente cuentan con 1.700 plazas, distribuidas en dos sectores: uno con 1.080 lugares y otro con 620. Al mediodía, las carpas ya estaban llenasy se colocó el cartel de “completo”. Los migrantes que lograron ingresar recibieron una pulsera y fueron registrados para avanzar con el proceso de identificación.

El recinto dispone de carpas con camas, duchas, sanitarios, atención sanitaria, alimentación y espacios de asistencia social. Sin embargo, la capacidad fue insuficiente frente a la cantidad de personas que se concentraron en las playas y en los alrededores del puerto.

El Gobierno español estima que todavía permanecen entre 3.000 y 4.000 migrantes en las calles, mientras que entre 9.000 y 10.000 continúan en Ceuta en distintos dispositivos o en situación precaria.

Menores separados de los adultos

Durante el operativo, las autoridades detectaron a varios niños y adolescentes entre los grupos trasladados. Los menores fueron separados de los adultos, ya que el campamento del puerto está destinado exclusivamente a hombres mayores de edad.

El Gobierno informó que más de 2.000 menores ya fueron atendidos en recursos de la ciudad autónoma, aunque todavía quedarían entre 700 y 1.000 pendientes de identificación.

El proceso busca determinar cuáles pueden ser reagrupados con sus familias en Marruecos y cuáles deben permanecer bajo el sistema de protección español. Las organizaciones humanitarias advirtieron que los niños y adolescentes no deben ser alojados junto con adultos y reclamaron espacios específicos para su atención.

Una crisis que comenzó a fines de julio

La situación se originó a fines de julio, cuando más de 70.000 personas ingresaron desde Marruecos a Ceuta durante una llegada masiva sin precedentes. La mayoría regresó luego al país vecino, pero miles permanecieron en la ciudad, que tiene alrededor de 84.000 habitantes.

Ante la falta de espacio en los centros de acogida, numerosas personas se instalaron en playas y zonas abiertas. Algunos asentamientos fueron construidos con lonas, plásticos y cañas, en condiciones consideradas insalubres.

La crisis provocó protestas de vecinos, enfrentamientos entre migrantes y choques con las fuerzas de seguridad. También generó una disputa institucional entre el Gobierno central y las autoridades locales por el uso del puerto como espacio de alojamiento.

Críticas al operativo

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, cuestionó la organización del traslado y responsabilizó al Gobierno de Pedro Sánchez por la situación. “50 días después, el descontrol de Ceuta como ciudad invadida es total”, afirmó el dirigente, quien reclamó el retorno de los migrantes a Marruecos.

También hubo críticas de sindicatos policiales, que denunciaron falta de planificación, recursos insuficientes y riesgos para los agentes. La organización JUPOL sostuvo que el operativo se desarrolló sin medios materiales y humanos adecuados.

Desde el Gobierno defendieron el procedimiento y aseguraron que, pese a los momentos de tensión iniciales, el traslado terminó sin incidentes graves. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, afirmó que se movilizó a 1.700 personas y que el operativo se realizó “con éxito y sin incidentes relevantes”.

Disputa por el uso del puerto

La instalación de las carpas generó además una controversia con la Autoridad Portuaria de Ceuta. El Gobierno central tomó el control de unas 16.000 hectáreas de dominio público portuario para instalar el campamento, ante la negativa inicial de la administración local del puerto.

El presidente de la Autoridad Portuaria, Juan Manuel Doncel, cuestionó la falta de información y advirtió que el lugar elegido se encuentra cerca de infraestructura considerada crítica, como depósitos de combustible y redes energéticas.

El Gobierno sostiene que el campamento es una solución temporal para sacar a los migrantes de las playas y avanzar con su identificación. La oposición, sindicatos y trabajadores portuarios consideran que el lugar no reúne las condiciones adecuadas y reclaman una alternativa.

La crisis continúa abierta mientras las autoridades españolas intentan definir la situación administrativa de cada persona: quienes puedan solicitar asilo, quienes deban ser protegidos por tratarse de menores y quienes eventualmente puedan ser retornados conforme a la legislación vigente.