Mascotas

Santuarios en peligro: sumate a colaborar

Santuarios en peligro: sumate a colaborar

La reciente situación crítica de "El Paraíso de los Animales" en Buenos Aires —el primer santuario interespecie del país que alberga a más de 850 animales— ha vuelto a poner sobre la mesa la fragilidad de los proyectos que dependen exclusivamente de la solidaridad. En Entre Ríos, este modelo de protección no es ajeno y enfrenta desafíos similares en un contexto económico donde los insumos básicos y la atención veterinaria no dan tregua.

El reflejo local: Rescatar para sanar

A diferencia de los refugios tradicionales de perros y gatos, los santuarios y centros de rescate locales trabajan con especies que a menudo quedan fuera del sistema de adopción común: caballos rescatados de la tracción a sangre, aves de corral y fauna silvestre víctima del mascotismo ilegal.

En nuestra provincia, referentes como la Fundación Mi Reino por un Caballo, en Paraná, trabajan incansablemente. La organización se encarga de la recuperación integral de equinos rescatados de situaciones de maltrato o abandono en la capital provincial, enfrentando costos altísimos en fardos de alfalfa, avena y tratamientos médicos complejos.

Redes de protección en el territorio

  • Tekove Mymba (Colón): Consolidado como el santuario de fauna exótica y silvestre más importante de la región, este espacio en el departamento Colón recibe animales de todo el país que han sido rescatados de zoológicos o del comercio ilegal, dándoles una vida en semilibertad.
  • Cuidadores de la Casa Común: Presentes en localidades como Victoria y Santa Elena, estos grupos de jóvenes no solo cuidan el ecosistema, sino que actúan como vigías de la fauna nativa en los humedales, promoviendo una convivencia respetuosa con el entorno.
  • El rol de las reservas municipales: Espacios como el Parque Berduc (La Picada) y la Reserva Monte de la Baxada (Paraná) se mantienen como los últimos refugios naturales donde la fauna local puede subsistir lejos de la presión urbana.

¿Cómo sostener estos proyectos?

La realidad que golpea al santuario de Buenos Aires es la misma que sufren las fundaciones entrerrianas: la falta de subsidios estatales permanentes. "El Paraíso de los Animales" sobrevive gracias a los "padrinos" y voluntarios, una figura que en Paraná ha crecido mucho.

Desde las organizaciones locales insisten en que no solo se ayuda con dinero; la donación de insumos (mantas, alfalfa, granos), el voluntariado para limpieza de corrales y la difusión de las campañas son vitales para que estos espacios de sanación no cierren sus puertas.