Quienes conviven con un perro suelen estar convencidos de que sus mascotas saben cuándo están tristes, preocupados o felices. Lejos de ser una simple impresión, diversos estudios científicos indican que los perros tienen una notable capacidad para interpretar las emociones humanas.
8 de junio de 2026
Los especialistas explican que, tras miles de años de convivencia con las personas, los perros desarrollaron habilidades únicas para leer expresiones faciales, tonos de voz y lenguaje corporal. De esta manera, pueden reconocer señales de alegría, enojo, tristeza o nerviosismo.
Las investigaciones también muestran que suelen reaccionar de manera diferente cuando una persona llora o atraviesa una situación de estrés. En esos casos, muchos buscan acercarse, ofrecer contacto físico o permanecer junto a su dueño.
Otro factor clave es el olfato. Los perros pueden detectar cambios químicos asociados a distintas emociones, lo que les permite percibir estados de ansiedad o tensión incluso antes de que sean evidentes para otras personas.
Aunque no entienden los sentimientos exactamente como los seres humanos, los científicos coinciden en que poseen una gran sensibilidad para captar nuestro estado de ánimo. Una característica que ayuda a explicar por qué el vínculo entre perros y personas es considerado uno de los más fuertes y especiales del reino animal.
▶ Mapa de tránsito