Internacionales 1

Renuncia la jefa de inteligencia de Donald Trump en medio de fuertes tensiones por la guerra en Irán

Renuncia la jefa de inteligencia de Donald Trump en medio de fuertes tensiones por la guerra en Irán
La funcionaria de Inteligencia deja su cargo en medio de rumores de todo tipo

En un contexto de crecientes fricciones internas en la Casa Blanca, la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, anunció este viernes su renuncia al cargo. Oficialmente, la funcionaria alegó motivos de fuerza mayor familiar, detallando en su carta de dimisión que a su esposo le diagnosticaron un tipo raro de cáncer de huesos y que necesita enfocarse en acompañarlo en su tratamiento. No obstante, fuentes cercanas al caso aseguran que Gabbard fue obligada a dejar su puesto, el cual abandonará formalmente el próximo 30 de junio.

Con esta salida, Gabbard se convierte en la cuarta funcionaria del gabinete en dimitir en lo que va del segundo mandato de Donald Trump, sumándose a las recientes bajas de Kristi Noem (Seguridad Nacional), Pam Bondi (Justicia) y Lori Chavez-DeRemer (Trabajo). Trump ya anunció a través de Truth Social que el subdirector principal de la agencia, Aaron Lukas, asumirá el cargo de manera interina.

Un quiebre por la política hacia Teherán

La renuncia expone las profundas grietas en el gobierno estadounidense tras la decisión de Trump de lanzar, junto a Israel, una ofensiva militar contra Irán el pasado 28 de febrero. Gabbard, una veterana de las Fuerzas Armadas y excongresista demócrata por Hawái, construyó su perfil político bajo una postura firmemente opuesta a las intervenciones militares en el extranjero, lo que la colocó en una posición sumamente incómoda frente a la escalada bélica en Medio Oriente.

Las diferencias ideológicas ya habían quedado en evidencia:

Exclusión de operaciones clave: Previamente, Gabbard había sido marginada de la planificación de la captura del líder chavista Nicolás Maduro, ejecutada por fuerzas especiales el pasado 3 de enero en Caracas.

Contradicciones en el Senado: Durante una audiencia ante el Comité de Inteligencia, Gabbard contradijo la postura presidencial al afirmar por escrito que Irán no intentó reconstruir su capacidad nuclear tras los ataques estadounidenses del año pasado, relativizando la existencia de una "amenaza inminente", argumento central de Trump para justificar la guerra.

Tensión con el Congreso: Ante las insistentes preguntas de los legisladores, la funcionaria esquivó respaldar la ofensiva de la Casa Blanca y remarcó en reiteradas ocasiones que ir a la guerra fue una decisión exclusiva del presidente y no de la comunidad de inteligencia.

Una ola de disidencias internas

El malestar por el conflicto con Irán ya había provocado bajas en el entorno directo de Gabbard. En marzo, su asesor más cercano y exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, presentó su renuncia criticando duramente la influencia de Israel sobre la toma de decisiones de Trump y señalando que no podía apoyar la guerra "en conciencia".

Aunque públicamente el mandatario elogió la labor de Gabbard y validó los motivos de salud familiares para su salida, en marzo ya había dejado entrever las rispideces, calificándola como "más blanda" frente a las ambiciones de Teherán. La dimisión de la jefa de inteligencia formaliza una de las mayores crisis políticas internas del gobierno en plena ejecución de su ofensiva militar.