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Avance biotecnológico en Argentina

Científicas cordobesas y santafesinas logran que el hormigón se repare solo con bacterias

Científicas cordobesas y santafesinas logran que el hormigón se repare solo con bacterias
Detalle de una microfisura obturada de forma biológica mediante la acumulación natural de carbonato de calcio producido por las bacterias

Investigadoras de la UTN Santa Fe y de la Universidad Nacional de Córdoba desarrollaron una solución sustentable que sella fisuras en el cemento mediante microorganismos vivos.

Un equipo científico liderado por la doctora Anabela Guilarducci, del Centro de Investigación y Desarrollo para la Construcción y la Vivienda (CECOVI) de la UTN Santa Fe, y la doctora María Gabriela Paraje, de la UNC y el CONICET, diseñó un método innovador para la construcción. Se trata de un sellador biotecnológico innovador basado en "bacterias albañiles" para reparar fisuras en el hormigón. El proyecto utiliza bacterias nativas del suelo que son capaces de habitar en el ambiente extremo del cemento. El éxito de esta investigación impulsó la creación de Calfix, la primera empresa de base biotecnológica nacida de la colaboración entre ambas instituciones académicas.

El funcionamiento del sistema biológico se activa ante el deterioro del material. Los microorganismos permanecen latentes en la estructura hasta que la aparición de una grieta permite el ingreso de agua y oxígeno. En ese momento, las bacterias recuperan su actividad metabólica y producen carbonato de calcio. Este mineral rellena de forma natural las fisuras de hasta cuatro milímetros en un plazo de siete días.

La tecnología ofrece dos formatos de aplicación práctica para el sector de la construcción. Funciona como un aditivo directo para las mezclas nuevas o como un sellador líquido para estructuras ya dañadas. Esta alternativa ecológica disminuye el uso de resinas sintéticas contaminantes y extiende la vida útil de edificios, rutas y monumentos históricos.

El proyecto nació como un spin-off universitario de la dupla científica y fue seleccionado entre 500 propuestas de Latinoamérica por el fondo de inversión GRIDX, para transformarse en una startup o empresa de base tecnológica (EBT). El próximo paso es el desafío del cambio de escala para llevar el producto del laboratorio al mercado comercial.