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Aumenta la crisis en Bolivia: cuatro muertos y cincuenta detenidos

Aumenta la crisis en Bolivia: cuatro muertos y cincuenta detenidos

Bolivia atraviesa una de las crisis políticas y sociales más delicadas de los últimos años, con protestas, bloqueos y enfrentamientos que ya llevan más de dos semanas y mantienen paralizadas varias regiones del país. La situación se agravó en las últimas horas luego de nuevas movilizaciones impulsadas por sectores sindicales, mineros y organizaciones campesinas afines al ex presidente Evo Morales, mientras el gobierno de Rodrigo Paz denunció un intento de “desestabilización” y anunció que llevará el conflicto ante la OEA.

Las protestas comenzaron hace alrededor de 15 días por reclamos económicos vinculados a la inflación, el aumento del costo de vida, la escasez de combustible y medidas de ajuste impulsadas por el gobierno boliviano. Sin embargo, el conflicto rápidamente adquirió un fuerte componente político, con pedidos de renuncia al presidente y crecientes tensiones entre el oficialismo y los sectores ligados a Morales.

En La Paz y otras ciudades se registraron cortes de rutas, desabastecimiento de alimentos y combustibles, cierre preventivo de bancos y serios problemas en la distribución de oxígeno medicinal y otros insumos básicos. Según reportes internacionales, ya hubo al menos cuatro muertos, decenas de heridos y más de 50 detenidos durante los enfrentamientos.

Uno de los focos centrales de la crisis vuelve a ser Evo Morales. El ex mandatario permanece refugiado políticamente en la región del Chapare mientras enfrenta una orden de captura y causas judiciales vinculadas a una denuncia por presunta trata de personas y abuso de una menor. La Justicia boliviana incluso lo declaró “en rebeldía”, situación que profundizó la tensión entre sus seguidores y el gobierno actual.

Desde el oficialismo acusan a Morales de alentar las protestas y buscar un escenario de desgaste institucional para debilitar al presidente Rodrigo Paz, quien asumió hace apenas seis meses tras el fin de casi dos décadas de gobiernos ligados al MAS.

En paralelo, distintos analistas advierten que Bolivia enfrenta una combinación explosiva entre crisis económica, fragmentación política y desgaste social, en un contexto donde las protestas callejeras y los bloqueos históricamente tuvieron un fuerte peso político en el país.