La Cámara de Productores de Leche de Entre Ríos remarcó que el tratamiento diferencial del régimen, sin montos mínimos, es la llave para superar las urgencias operativas en riego, genética y energía.
21 de julio de 2026
La persistente inestabilidad climática y la urgencia de ganar eficiencia frente a los costos definen el futuro de la lechería en la provincia. Ante este panorama, la Cámara de Productores de Leche de Entre Ríos (Caproler) evaluó el alcance del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), creado por la Ley Nacional N.º 27.802. Para la entidad, la normativa constituye una herramienta política e impositiva indispensable para que los productores sostengan la competitividad y mitiguen los desbalances hídricos que afectan la base forrajera regional.
El llamado RIMI ofrece a las PyMEs lácteas de Entre Ríos beneficios fiscales para modernizar tambos mediante la compra de equipos de riego, genética y eficiencia energética sin montos mínimos de inversión. El mayor estímulo para el sector radica en el “tratamiento diferencial” que el programa dispuso para el agro. La reglamentación eliminó las exigencias de montos mínimos de inversión para los componentes críticos del tambo, una barrera que suele excluir a productores medianos en otros regímenes. Esta ventaja legal, vigente hasta el 19 de mayo de 2028, permite a tamberos entrerrianos planificar la incorporación de tecnología sin la obligación de alcanzar desembolsos millonarios en dólares.
La flexibilización normativa moviliza la inversión en tres frentes urgentes para el rodeo provincial: la estabilidad del alimento a través de sistemas de riego, la mejora de los índices de preñez mediante semovientes de alta genética, y la reducción del gasto eléctrico en ordeño y frío con equipos de eficiencia energética. La posibilidad de amortizar estos activos en un único año en el Impuesto a las Ganancias alivia el peso de la inversión inicial y acelera la modernización de los establecimientos.
Finalmente, desde la cámara señalaron que la devolución anticipada del IVA en tres meses aporta el oxígeno financiero necesario para que las pymes lácteas no frenen sus planes de crecimiento. El acceso unificado mediante el Sistema de Gestión de Inversiones (SGI) de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) facilita la gestión para las empresas con Certificado MiPyME. Caproler convocó a los productores a adoptar estas herramientas para revertir el atraso tecnológico y asegurar la sustentabilidad de la actividad.
▶ Mapa de tránsito