Interior 1

Para imitar

En Herrera, los vecinos se organizan para que ningún adulto mayor esté solo

En Herrera, los vecinos se organizan para que ningún adulto mayor esté solo

Un grupo de voluntarios de la localidad del este entrerriano visita, contiene y asiste a ancianos que viven sin familia cerca. Ya suman 17 vecinos comprometidos y buscan sumar más. Un modelo que se repite en distintos lugares del mundo y que invita a comprometerse con la comunidad.

En Herrera, un pueblo de poco más de mil habitantes sobre la costa del Uruguay, un grupo de vecinos creó la “Red de Acompañamiento Vecinal para adultos mayores” que viven solos. La red funciona con visitas de al menos dos veces por semana. Cada adulto mayor tiene un vecino referente que lo ayuda con una compra, revisa si toma su medicación o simplemente se sienta a charlar.

En los comercios del pueblo pegaron carteles con un número de teléfono al que pueden llamar los propios adultos mayores o cualquier vecino que detecte una situación de aislamiento. Según un relevamiento que los vecinos realizaron con el centro de salud local, en Herrera el 80 % de las personas mayores de 70 años vive sola o con escaso contacto familiar.

Actualmente, la red cuenta con 17 voluntarios estables. El próximo objetivo es armar una guardia de fin de semana, porque es cuando más se siente la soledad.

Importancia del acompañamiento y datos de salud

La soledad crónica en la tercera edad ha comenzado a ser tratada por la ciencia como un factor de riesgo biológico. Diversos estudios geriátricos indican que el aislamiento persistente puede equivaler al daño físico de fumar 15 cigarrillos diarios, debido al aumento del cortisol y el debilitamiento del sistema inmune.

En el aspecto cognitivo, la interacción social regular ayuda a prevenir síntomas de demencia. Se estima que las personas con redes de contención activas presentan hasta un 60% menos de probabilidades de desarrollar cuadros de Alzheimer, ya que la conversación y el vínculo afectivo funcionan como un ejercicio de estimulación mental constante.

Además, el acompañamiento previene el "síndrome de la puerta cerrada", que es cuando el adulto mayor pierde hábitos de higiene o alimentación por falta de estímulos externos. La presencia de un voluntario permite detectar si la heladera está vacía o si hay errores en la toma de medicación, evitando internaciones por descompensaciones que son totalmente evitables con una mirada atenta.

Otros modelos similares en el mundo

Iniciativas similares a la de Herrera se aplican con éxito en otros países para enfrentar el envejecimiento poblacional. Algunos ejemplos para imitar son:

  • En Holanda, la cadena de supermercados Jumbo creó las "Kletskassa" o cajas de charla, donde el cajero prioriza la conversación con el cliente mayor sobre la rapidez del cobro.
  • En España, el programa Radares en Barcelona capacita a farmacéuticos y panaderos para que den aviso si un adulto mayor rompe su rutina diaria, funcionando como un sensor comunitario.
  • En el Reino Unido existe el Silver Line, una línea gratuita que funciona las 24 horas solo para que los ancianos llamen cuando necesitan hablar con alguien. Reciben más de 10.000 llamadas semanales.
  • En Japón se utilizan sistemas de "moneda de tiempo" en comunidades rurales, donde los jóvenes que asisten a mayores acumulan créditos para su propia atención en el futuro.