Este emblemático rincón de Entre Ríos invita a un viaje en el tiempo cada fin de semana, donde los secretos culinarios de los inmigrantes suizos se mezclan con los fuegos de la tradición entrerriana.
20 de junio de 2026

El establecimiento es comandado por sus propios dueños, la familia Pralong, descendientes directos de los pioneros suizo-valesanos que poblaron la región en el siglo XIX. Al cruzar sus puertas de madera, los visitantes se encuentran con un museo viviente: estanterías originales repletas de botellas de época, herramientas de campo y paredes de ladrillo asentadas en barro que envuelven las mesas de los comensales.
Una mesa con dos identidades
La propuesta culinaria de Don Leandro se destaca por entrelazar las costumbres de los Alpes (donde también confluyen influencias de saboyanos franceses y piamonteses italianos) con el patrimonio rural argentino. Las jornadas se abren al mediodía con abundantes picadas de campo compuestas por salames caseros, bondiolas y quesos artesanales elaborados bajo técnicas de charcutería europea aplicadas a carnes locales.
El aliento de los fuegos criollos llega con el asado tradicional a la estaca o a la parrilla, que se sirve a la par de platos de olla y pastas caseras como tallarines o canelones, herencia de las corrientes del norte de Italia. Al caer la tarde, el aroma a pan casero recién horneado inunda el patio del almacén, dando paso a las tardes de campo con tartas artesanales, dulces de higo y una vistosa crepera a la vista que rinde homenaje a la Alta Saboya.
El misterio de los licores artesanales
Uno de los mayores atractivos del almacén se esconde en sus botellas. La familia conserva celosamente las recetas de destilados y licores artesanales que combinan la técnica europea con los frutos nativos de la costa del río Uruguay.
Las estrellas de la casa llevan nombres pícaros que despiertan la curiosidad de los comensales durante las degustaciones guiadas de las mañanas: el "Silencia Loros", un licor elaborado con el fruto de la palmera yatay (característico del Parque Nacional El Palmar); el "Revienta Gauchos", un destilado cítrico e intenso a base de naranja; y el "Voltea Chinas", un clásico licor de limón macerado. Estas bebidas se complementan con la producción de vino patero, elaborado mediante el tradicional pisado de uvas.
Guía para el viajero

Cómo llegar
El tradicional almacén de campo se encuentra a unos 12 kilómetros de Villa Elisa y forma parte del denominado "Camino de los Colonos", un recorrido que rescata la historia de la inmigración europea y las costumbres rurales de la región. Ubicado en Colonia Hocker, una pequeña colonia rural, es uno de los puntos más visitados del circuito de turismo rural del departamento Colón.
En automóvil
El acceso se encuentra en el km 169 de la Autovía RN 14, tomando luego un camino rural de tierra y ripio en buen estado de unos 8,5 km.
Desde Buenos Aires: El viaje es de aproximadamente 345 km y toma unas 3 horas y 30 minutos en auto.
Desde Paraná: El viaje es de unos 255 km y toma cerca de 3 horas y 30 minutos en auto.
Tomar Ruta 18 hasta Villaguay. Desvías por Ruta Nacional 130 hacia el este. Llegás directo a Villa Elisa sin tocar la Ruta 14. Desde Villa Elisa. Distancia: 12 kilómetros exactos por caminos vecinales. El viaje toma cerca de 15 a 20 minutos.

Tipo de camino: Es un trayecto corto que se realiza íntegramente por un camino rural de ripio y tierra.
En colectivo
Desde Paraná
No existen servicios directos hasta Colonia Hocker. La alternativa más práctica es viajar en ómnibus hasta Villa Elisa, con conexiones que habitualmente se realizan vía Colón, Concepción del Uruguay o Villaguay según la empresa elegida. Una vez en Villa Elisa, se puede contratar remís, taxi o servicio de traslado particular para recorrer los últimos 12 kilómetros hasta el almacén.
En colectivo desde Buenos Aires
Desde Buenos Aires, la alternativa más cómoda es viajar en los servicios de Flecha Bus, Nuevo Expreso o Rápido Tata con destino a Villa Elisa. El recorrido demanda entre cinco y seis horas.
Una vez en Villa Elisa, Colonia Hocker se encuentra a unos 12 kilómetros del casco urbano y puede accederse mediante remís, taxi o traslados turísticos. Allí, en pleno corazón del campo entrerriano, funciona el tradicional Almacén Don Leandro, uno de los emblemas del turismo rural del departamento Colón.
▶ Mapa de tránsito