Deporte provincial

Buscan expandir la cría de pacú y proyectan hasta 320 kilos de pescado por estanque

Buscan expandir la cría de pacú y proyectan hasta 320 kilos de pescado por estanque
El pacú, un producto muy codiciado, podría crecer en su versión de cría en estanques..

El INTA Concordia trabaja con unos 30 productores entrerrianos para evaluar la viabilidad de la piscicultura como alternativa de diversificación agropecuaria. Los ensayos buscan mejorar el rendimiento y determinar qué escala de producción se necesita para generar ingresos familiares y abastecer al mercado regional.

La cría de pacú gana espacio como alternativa productiva en Entre Ríos, donde investigadores del INTA Concordia realizan ensayos desde hace más de una década para adaptar la actividad a las condiciones climáticas de la provincia. El objetivo es demostrar su potencial económico y facilitar la incorporación de nuevos productores.

“La piscicultura está carreteando”, describió Juan Pablo Hegglin, investigador del INTA Concordia, a medios locales. Según explicó, la actividad todavía necesita inversiones, capacitación y experiencia para consolidarse.

Cómo funciona la cría de pacú

La unidad demostrativa del INTA cuenta con cinco estanques de unos 320 metros cuadrados cada uno. Mediante sistemas de aireación, los investigadores buscan elevar la capacidad de cría de entre 60 y 70 peces por estanque a unos 250 ejemplares, con una producción proyectada de hasta 320 kilos por pileta.

La escala es clave para la rentabilidad. Según las estimaciones del equipo técnico, un emprendimiento que permita sostener económicamente a una familia necesitaría entre 15 y 16 estanques. “Las cuentas para mantener una familia dan alrededor de 15 o 16 piletas”, señaló Hegglin.

El clima también condiciona los resultados. La etapa de mayor actividad comienza entre septiembre y octubre, cuando el agua supera los 19 o 20 grados, y se extiende hasta mayo. El ciclo puede demandar entre 15 y 16 meses desde la siembra de alevines hasta alcanzar ejemplares de aproximadamente 1,3 kilos.

Una alternativa para diversificar la producción

El INTA mantiene contacto con unos 30 productores interesados en la actividad, con quienes comparte información y experiencias. Además del pacú, el equipo realizó ensayos con boga y sábalo, aunque la primera especie concentra mayor interés.

“Nosotros decimos que el pacú es la estrella por la cuestión comercial”, afirmó el investigador. La propuesta también contempla el procesamiento del pescado en salas de pescadores artesanales de Concordia, con tareas de fileteado y despinado para abastecer a restaurantes de la región.

El desafío consiste en evaluar la inversión inicial, los costos de alimentación y mantenimiento, y el tiempo necesario para recuperar el capital. Por eso, el organismo busca ampliar las capacitaciones y transferir los conocimientos adquiridos en sus instalaciones.

“Hay un buen sustrato, creemos, para el desarrollo de la acuicultura”, concluyó Hegglin, al destacar las posibilidades de crecimiento de una actividad que podría complementar los ingresos de los establecimientos agropecuarios entrerrianos.

El pacú de criadero: un manjar saludable que conquista mesas y comensales

La aceptación del pacú en la gastronomía regional es el principal motor de esta actividad que impulsa el INTA, una iniciativa que consolida al pescado de cultivo como producto codiciado por los restaurantes. Los comensales eligen esta carne por su textura firme, su sabor delicado y, fundamentalmente, por su presentación segura en lonjas despinadas.

Además de sus virtudes culinarias, este pescado destaca por su alto valor nutricional. Es una fuente natural de proteínas de fácil digestión, fósforo y ácidos grasos esenciales Omega 3 y 6 que benefician la salud cardiovascular. De esta manera, el pacú entrerriano no solo cierra el círculo de la producción sostenible de "kilómetro cero", sino que se posiciona como una opción alimentaria sabrosa, sana y con una calidad homogénea que se garantiza desde el estanque hasta el plato.