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Tracción a sangre: Concordia avanza hacia la prohibición definitiva

Tracción a sangre: Concordia avanza hacia la prohibición definitiva

El debate sobre la erradicación de la tracción a sangre (TAS) ha cobrado un nuevo impulso en la provincia. En Concordia, el Concejo Deliberante analiza un proyecto de ordenanza que busca establecer una prohibición total y definitiva de esta práctica. La iniciativa, impulsada por los bloques oficialistas, propone el cese de la circulación de carros en el ejido urbano y establece un esquema de sustitución técnica para los trabajadores del sector.

El proyecto concordiense contempla la creación de un registro de recuperadores y un programa de capacitación para la transición hacia vehículos motorizados o herramientas de trabajo alternativas. Esta medida busca dar una respuesta técnica y social a una problemática que afecta la seguridad vial y el bienestar animal tanto en la periferia como en las zonas céntricas de la ciudad.

En Paraná, la normativa ya se encuentra vigente a través de la Ordenanza 9537, aprobada en 2017, que prohíbe los carros en todo el ejido urbano. Sin embargo, en los últimos meses se han registrado presentaciones ante el Concejo Deliberante local y pedidos de informe para que el Ejecutivo reactive los operativos de control y retención, ante la detección de carros circulando en distintos sectores de la capital.

Actualmente, la gestión municipal en Paraná mantiene el programa de sustitución voluntaria de animales, aunque el reclamo de distintos sectores se centra en la regularidad de las fiscalizaciones. Mientras Concordia avanza en el proceso legislativo inicial, en Paraná el foco está puesto en la aplicación efectiva de la normativa ya sancionada y en la coordinación de las áreas de Servicios Públicos y Bienestar Animal para dar cumplimiento a la prohibición.

¿Podrá el gobierno municipal solucionar definitivamente esta problemática? La complejidad del mismo no resta responsabilidades. En ciudades cercanas como Santa Fe esto ha sido solucionado hace años, por lo tanto, pareciera ser que no hay excusas.