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Reabre un histórico frigorífico santafesino tras más de ocho meses de conflicto

Reabre un histórico frigorífico santafesino tras más de ocho meses de conflicto
El frigorifico Euro cerró en 2025. Hoy reabre sus puertas y reincorpora a sus empleados gradualmente.

La planta Euro, ubicada en Villa Gobernador Gálvez, retomará la producción de manera gradual desde la próxima semana luego de un acuerdo entre los trabajadores, los propietarios y un grupo inversor. La prioridad será reincorporar al personal y reactivar una industria clave para la región.

Después de 259 días de conflicto, el frigorífico Euro de Villa Gobernador Gálvez volverá a poner en marcha su actividad industrial. La reapertura será progresiva y marcará el cierre de uno de los conflictos laborales más prolongados que atravesó la industria frigorífica santafesina en los últimos años.

El acuerdo alcanzado entre los trabajadores, los propietarios de la planta y un grupo inversor de Buenos Aires permitirá reactivar la producción desde los primeros días de agosto y mantener la estructura laboral que existía al momento del cierre de la empresa.

Según confirmó el delegado de los trabajadores, Walter Navarro, el convenio ya fue firmado y será formalizado ante el Ministerio de Trabajo de Santa Fe. El objetivo es recuperar la totalidad de los puestos de trabajo que tenía la planta antes de la paralización de sus actividades.

La primera etapa comenzará con el ingreso de unos 30 trabajadores, quienes realizarán tareas de mantenimiento, reparación de instalaciones y puesta a punto del establecimiento. A medida que la producción aumente, se incorporará de manera escalonada al resto del personal.

El nuevo grupo empresario que administrará la planta durante los próximos cinco años, con opción de compra, está encabezado por el empresario Sergio García, vinculado al rubro de embutidos y menudencias. Además de aportar la materia prima necesaria para reiniciar la producción, asumió el compromiso de cancelar los salarios adeudados y garantizar el abastecimiento de insumos para el funcionamiento del frigorífico.

Un conflicto que se extendió durante más de ocho meses

La crisis del frigorífico comenzó a agravarse a principios de 2025, cuando la caída de la actividad redujo la faena y los trabajadores pasaron a percibir ingresos bajo el régimen de garantía horaria.

La situación empeoró en septiembre, cuando la empresa dejó de pagar los salarios. Aunque el Ministerio de Trabajo provincial dictó la conciliación obligatoria, la medida no logró destrabar el conflicto y la firma avanzó con el envío de telegramas de despido a decenas de empleados, argumentando falta de materia prima y el impacto de las importaciones.

Ante ese escenario, el 11 de noviembre los trabajadores resolvieron permanecer dentro de la planta para resguardar las instalaciones y defender sus fuentes laborales. Durante más de ocho meses sostuvieron la permanencia en el establecimiento mientras buscaban alternativas para subsistir.

En ese tiempo organizaron distintas iniciativas para generar ingresos, como la venta de tortas fritas y pastelitos, el funcionamiento de un lavadero dentro del predio e incluso una producción limitada gracias al aporte de un proveedor. También analizaron la posibilidad de conformar una cooperativa para mantener la actividad, aunque esa opción nunca pudo concretarse por la situación legal de la empresa.

Recuperar una industria estratégica

El frigorífico, que en sus mejores años llegó a emplear a unas 400 personas, mantenía entre 150 y 160 trabajadores activos cuando cesó definitivamente sus operaciones a fines de 2025.

La reactivación fue posible gracias a las negociaciones encabezadas por el Sindicato de la Carne de Rosario junto con los nuevos inversores y los propietarios salientes. "Valió la pena tanta lucha. Se vuelve a trabajar respetando la misma antigüedad, la misma categoría y bajo la misma razón social", destacó el delegado Walter Navarro al confirmar el acuerdo.

Si se cumplen los plazos previstos, durante esta semana comenzará el ingreso de materia prima y el lunes 3 de agosto la planta iniciará nuevamente la producción, dando el primer paso hacia la recuperación de una de las industrias cárnicas más importantes del cordón industrial del sur santafesino.