La vivienda familiar del expresidente fue donada por sus seis hijos a la Municipalidad de Chascomús y funcionará como centro cultural y patrimonial. El proyecto busca preservar los objetos personales del dirigente radical y convertir el lugar en un ámbito de encuentro, debate y formación ciudadana, bajo una consigna que resume su propósito: “No un lugar sobre Raúl, sino desde Alfonsín”.
10 de octubre de 2026
La histórica casa de Raúl Alfonsín, ubicada en la esquina de Mitre y Crámer, frente a la Plaza Independencia de Chascomús, tendrá una nueva función pública. Tras la donación de sus seis hijos y la aprobación unánime del Concejo Deliberante local, el inmueble se transformará en la Casa Raúl Alfonsín – Espacio Cultural y Patrimonial, núcleo del proyecto denominado Kilómetro Cero de la Democracia.
La iniciativa propone ir más allá de un museo tradicional. La intención es recuperar la vivienda como un espacio activo para la promoción de los valores democráticos, el pensamiento crítico y el pluralismo de ideas, con actividades que acerquen la historia política argentina a las nuevas generaciones.
De la intimidad familiar al patrimonio público
La propiedad, de dos pisos y estilo colonial, conserva parte de la vida cotidiana del expresidente. En su interior permanecen el mobiliario original, la biblioteca personal, el escritorio y distintos objetos que formaron parte de su historia familiar. Estos elementos quedarán resguardados y podrán ser conocidos por el público.
La decisión de donar la vivienda fue acordada por sus seis hijos. La aceptación del inmueble quedó formalizada mediante la Ordenanza 6022/26, aprobada por unanimidad por el Concejo Deliberante de Chascomús. Con esa instancia, el municipio quedó habilitado para iniciar los trámites de escrituración definitiva.
Una casa para hablar de democracia
El valor simbólico del proyecto está en la posibilidad de acercar la figura del expresidente a la vida cotidiana. Recorrer los espacios donde vivió permite conocer una dimensión más humana de quien encabezó la recuperación democrática de 1983, luego de la última dictadura militar.
La casa también puede convertirse en un punto de partida para abordar la convivencia democrática desde una experiencia cercana. El hogar es uno de los primeros ámbitos donde se aprenden el diálogo, la escucha y la resolución de diferencias, principios que adquieren una dimensión colectiva cuando se trasladan a la vida pública.
La propuesta busca recuperar el legado de Alfonsín en torno al respeto por las instituciones, la búsqueda de consensos y la convivencia entre quienes piensan distinto. El objetivo es que el lugar no funcione como un espacio partidario, sino como un ámbito abierto a distintas miradas y generaciones.
Memoria histórica para las nuevas generaciones
El futuro centro cultural contará con un archivo documental y salas de exposición. Además, se integrará al circuito turístico Raúl Alfonsín de Chascomús, que incluye sitios vinculados con su trayectoria, como el Club Social, el Comité Radical y el Monumento a la Democracia, diseñado por el arquitecto Clorindo Testa.
La propuesta también apunta a acercar la historia reciente a quienes nacieron en democracia y pueden percibirla como una condición natural o permanente. La recuperación de espacios patrimoniales permite poner en contexto las dificultades que atravesó el país para restablecer el Estado de Derecho y el valor de los acuerdos que hicieron posible esa etapa.
Así, la antigua casa familiar aspira a convertirse en algo más que un lugar de recuerdo. Su desafío será mantener viva una conversación pública sobre la democracia, sus instituciones y las responsabilidades que implica su defensa cotidiana.
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