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Con fe, cansancio y agradecimiento, miles de peregrinos llegaron al Santuario La Loma

Con fe, cansancio y agradecimiento, miles de peregrinos llegaron al Santuario La Loma

La 44ª Peregrinación de los Pueblos Hasenkamp-Paraná llegó este sábado al Santuario La Loma, luego de que miles de fieles recorrieron a pie cerca de 90 kilómetros durante más de 24 horas. La multitudinaria columna ingresó a la capital entrerriana por calle Almafuerte y arribó al santuario alrededor de las 17.30, entre el cansancio físico, la emoción y el acompañamiento de familiares, vecinos y servidores.

La caminata comenzó el viernes a las 17 desde la ermita de la Virgen de Schoenstatt, en Hasenkamp, bajo el lema “Peregrinos con María, hacia un mundo más humano”. La peregrinación nació en 1983, cuando dos jóvenes del Movimiento de Schoenstatt decidieron caminar desde Hasenkamp hasta Paraná como expresión de fe y agradecimiento a la Virgen.

El último tramo

En las últimas horas del recorrido, los peregrinos avanzaron por las inmediaciones del hipermercado ubicado sobre Almafuerte, donde los servidores organizaron el desplazamiento de la columna. Algunos aprovecharon para recuperar energías, mientras otros decidieron continuar sin detenerse, ante la dificultad de volver a caminar después de descansar.

Los rostros reflejaban el esfuerzo acumulado durante el trayecto. Los dolores en los pies, las rodillas y las piernas se repetían entre los testimonios, pero también aparecían sonrisas y palabras de agradecimiento. La familia, la salud, el trabajo y las promesas a la Virgen fueron los motivos más mencionados por quienes se acercaban al destino.

“Los pies están cargadísimos, pero bien. La peregrinación fue muy linda, dura, pero con la ayuda de los servidores, que siempre estuvieron acompañando, se hizo muy amena”, expresó Nicolás, participante por tercera vez.

Historias de fe y gratitud

Entre los caminantes hubo peregrinos de distintas localidades entrerrianas, como Hasenkamp, Cerrito, Federal, Hernandarias y Diamante. Muchos dijeron caminar por sus hijos, nietos, parejas, padres o comunidades, y destacaron la importancia de agradecer por la salud, el trabajo y la vida.

“Camino por mis hijos y mis nietos, para que les vaya bien en la vida, para que estén acompañados por Dios y la Virgen, y para que tengan salud”, relató María, vecina de la zona de Base Aérea.

Eduardo, oriundo de Federal, participó por primera vez junto a su esposa, que ya había realizado la peregrinación durante cuatro años. “Siempre fuimos bendecidos por Dios. Pedimos por nuestros hijos, por nuestra familia y por el que lo necesita. Con tener salud, lo demás viene todo”, sostuvo.

Un camino compartido

A medida que la columna avanzaba por Paraná, familiares y vecinos se acercaron para alentar a los participantes. Algunos aguardaron en distintos puntos del recorrido para encontrar a sus seres queridos, mientras otros caminaron junto a ellos durante algunos metros.

Una de las escenas más emotivas fue la de una madre que recibió el acompañamiento de sus hijos. Aunque no pudieron realizar la peregrinación por cuestiones laborales, se acercaron para compartir con ella los últimos kilómetros.

“Vengo por mis hijos, por mi familia. Le debo mucho a la Virgen y camino por agradecimiento, no solamente para pedir”, expresó Roxana, vecina de Paraná.

La jornada culminó en el Santuario La Loma, donde se realizó la misa de coronación, en un nuevo capítulo de una tradición que desde hace más de cuatro décadas une a Hasenkamp con Paraná.